Una pincelada reflexiva:
El
orden existencial tiende a vaciar a la mujer en su significación
como sujeto de igual derecho a ser
que otros. Las mujeres somos sujetos de igual derecho a ser
que otros. Somos reales, cuerpos-palabra existentes, sexuados y
sexuales concretos, con nuestro particular canto de vida, una
personal historia que se narra vocablo a vocablo dicho o soñado. Las
mujeres tenemos que recordar que somos sujetos y actuar como sujetos
que somos.