Poseer
derechos no es equivalente a hacerlos realidad en el día a día. Las
mujeres estamos educadas para saber renunciar, incluso a nosotras
mismas.
viernes, 29 de marzo de 2019
viernes, 22 de marzo de 2019
Enajenación
en el ser mujer. Ignorancia de lo que somos. Sensación de carencia
en el ser. Impotencia. Culpa por ser defectuosa e incompetente o por
ser demasiado competente. Culpa por ser o por no llegar a ser.
Hagamos lo que hagamos las mujeres somos culpables ante nosotras
mismas y ante la sociedad. ¡Es absurdo! ¡Ya está bien de tanta
trampa torturadora, de tanta tontería que nos hace daño
existencial! ¡No más culpas que aprisionan! ¡Fuera las cadenas
mentales!
domingo, 17 de marzo de 2019
Nuestra
mala educación para vivir la propia narración existente es una
prisión mental, que nos constriñe más que cualquier otra externa y
real. Se nos enseña a temer y a sentirnos culpables si nos alejamos
de las normas establecidas, de los estereotipos internalizados en
nuestro proceso de socialización, los cuales nos dictan cómo
debemos ser las mujeres, ignorando con frecuencia cómo somos. No es
de extrañar, pues los estereotipos son composiciones que nacen en un
orden de cosas determinado, contribuyendo a su perpetuación; no son
subversivos, son conservadores de dicho orden.
viernes, 8 de marzo de 2019
domingo, 3 de marzo de 2019
Creer
en nosotras. Implicarnos en nuestra profunda revalorización como
sexo. Implicarnos en nuestra transformación. Crear siendo autoras y
tomarnos en serio. Nuestra propia narración existente desde el
compromiso con una misma y la responsabilidad en el ser, de llegar a
ser,
trascendiendo el miedo a conseguirlo: el peor miedo de todos los
miedos.
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