jueves, 16 de mayo de 2019

El miedo en la mujer se fomenta y se sustenta social y culturalmente porque favorece la perpetuación del orden establecido entre los sexos, le interesa al grupo dominante para seguir siéndolo. La victimización de la mujer contribuye a mantener al sexo femenino bajo el control masculino, y, en esto, consciente o inconscientemente, colaboramos también las mujeres. Sentirnos víctimas es una trampa para las mujeres y no deberíamos caer en ella; nos incapacita para ser. ¿Qué pasaría si dejáramos de colaborar en nuestra sostenida reducción como sujetos existentes?

sábado, 11 de mayo de 2019

En las sociedades occidentales, las mujeres transitamos en una constante contradicción social: la de la supuesta igualdad entre los sexos y la desigualdad real. ¿Hasta cuando?

miércoles, 1 de mayo de 2019

Incluso las mujeres emancipadas tienen que renunciar a su propio ser, internalizando los valores masculinos, imitando las cualidades y metas masculinas, aceptando que ellas son imperfectas, intrusas en el mundo de otros. Muchas mujeres que triunfan en un mundo de hombres tienen la sensación de estar quedándose con los trofeos de otros, de sustraerles algo que no les corresponde a ellas.