El Ser Humano Sexual 3





Contraportada:


"El sujeto existente en relación con otros" es el tercer libro de la trilogía “El ser humano sexual”. Pretende reflejar cómo nos hacemos mujeres y hombres en continuada interacción con otros, cómo lo social y relacional se hace carnal, pasa a moldear y constituir al sujeto existente. Nos adentramos en el mundo relacional de los sexos para entenderlo y poder cambiar aquello que uno desearía cambiar. Es un enfoque nuevo, desde lo existencial y real.

Partimos de la alteridad y los primeros otros. Hablamos del amor y del deseo, de la relación con el ser amado y la creación de dos, de la formación de la pareja, y la convivencia con otros en un orden social significante. Nos detenemos en el imaginario colectivo, en la razón y el poder en la relación de los sexos, en la política sexual, en el contrato social y sexual, y su perpetuación en la sociedad, en la sexuación del sujeto existente en su socialización. Discutimos sobre la ética y la estética relacional, para acabar preguntándonos hacia dónde vamos.


Índice

Introducción
 
Capítulo 1. La alteridad
El otro
El otro sexo


Capítulo 2. Uno en relación con el otro
Inmanencia y trascendencia en el sujeto existente
La carnalidad en relación
La comunicación carnal
La interdependencia relacional


Capítulo 3. Los dos sexos en relación
La configuración relacional de los sexos
Los estereotipos sexuales en relación
Las mujeres y los hombres en relación
La relación de igual a igual entre los sexos
La interrelación carnal de los sexos


Capítulo 4. El amor y el deseo entre los sexos
El deseo entre los sexos
En relación con el sujeto deseado
El amor entre los sexos
En relación con el sujeto amado


Capítulo 5. Vivir en pareja
La pareja humana
La condición sexual humana en pareja
La intimidad en la pareja
La creación de dos
El arte de vivir en pareja


Capítulo 6. El sujeto existente y el imaginario colectivo
El imaginario colectivo
Los sexos y el imaginario colectivo
El imaginario colectivo y el orden social
El imaginario colectivo en el sujeto existente


Capítulo 7. La razón y el poder en los sujetos existentes
La razón en los sujetos existentes
El poder en los sujetos existentes
La razón y el poder en relación
La razón y el poder y los sexos


Capítulo 8. El sujeto existente y la política sexual
La política sexual
La política sexual y los sexos
Los efectos de la política sexual en la población
Los efectos de la política sexual en el sujeto existente


Capítulo 9. La sexuación del sujeto existente en su socialización
El orden social y sus valores organizadores
El proceso de socialización del sujeto existente
El aprendizaje social del deseo
La división sexual de los papeles sociales, tareas y deseos
La construcción social de la condición sexual del sujeto existente


Capítulo 10. Contrato social: contrato sexual
El contrato social
El contrato sexual en la sociedad
La influencia entre el contrato sexual y el social


Capítulo 11. La perpetuación del contrato social-sexual
La realidad experimentada
La sujeción simbólica
La realidad imaginada
El poder preservador
La cotidianidad enajenante


Capítulo 12. La comercialización del sexo
En torno a la comercialización del sexo
La prostitución
La pornografía
El sexo en Internet


Capítulo 13. Ética y sexualidad
La dimensión ética del sujeto existente
El sujeto existente ético con otros
Ética en la sociedad
La ética en la sexualidad, erótica y amatoria


Capítulo 14. Estética y sexualidad
La dimensión estética del sujeto existente
Estética en la existencia en relación
Estética en la sociedad
La estética en la sexualidad, erótica y amatoria


Capítulo 15. ¿Hacia dónde vamos?
Breve análisis de la situación
¿Adónde queremos llegar?


Bibliografía



Introducción

Para este libro, sigue siendo válida la introducción que compuse para los dos primeros de la trilogía. Por tanto, la reproduciré en parte. No deja de ser una constatación de que los tres libros forman un proyecto, el cual pretende acercarse a la comprensión del ser humano sexuado y sexual, aunque cada uno de ellos tiene su identidad propia y puede ser leído por separado.
Se ha escrito mucho sobre el ser humano y su conocimiento, pero, casi siempre, olvidando su condición sexuada y sexual, su estar profundamente corpóreo en el mundo. Cuando se habla del ser humano, se suele vislumbrar a un hombre, un varón, que paradójicamente no tiene sexo, pues no es concreto, no es real. Parece un espectro huidizo que mora en el reino abstracto de las entelequias, espantado por su humanidad carnal. ¿Y la mujer? Durante mucho tiempo fue su fantasmal complemento, a veces maldito, otras veces exaltado y, en el fondo, ignorado, incierto, un tanto difuminado e indefinido como sujeto. Queramos o no, los hombres y las mujeres coprotagonizamos una historia compartida, navegamos en la misma barca por nuestro tiempo.
Nacemos y nos hacemos mujeres y hombres en un mundo, en un contexto sociocultural determinado, que nos configura como sujetos sexuales que somos. Somos totalidades orgánicas socializadas y culturalizadas, partes de otras mayores. Cuanto más conscientes seamos de nuestra honda condición sexual, cuanto más nos valoremos y nos comprendamos desde la raíz de nuestra carnalidad, más libres seremos, más fuertes y seguros caminaremos en la hazaña vital, bien erguidos y con la mirada lúcida, orgullosos de ser, de ser mujeres o de ser hombres.
Creemos que es imprescindible para entender al ser humano —a nosotros mismos— tener en cuenta que es sexuado y sexual, en cada instante de su narración biográfica, en cada mirada, en cada suspiro, en todo lo que siente, piensa, vivencia, desea y hace; en su palpitar vital día a día. La ciencia que estudia los dos sexos es la Sexología, aunque a menudo se vea reducida a un relato de habilidades en el hacer excitatorio, a la descripción de orgasmos y peculiaridades varias, a la higiene y salubridad que influyen en la salud comunitaria. A pesar de ser médico, ambiciono en este escrito acercarme al ser humano desde la Sexología, tal como la concibo —una disciplina seria del saber humano que estudia al hombre y a la mujer en sí y en interacción conjunta—.
Este libro nace de la rebelión profunda contra la reducción y el apocamiento opresivo del ser humano. Es el tercero de un conjunto de tres que pretende reflejar su condición sexual, abordar con respeto el misterio infinito de los dos sexos, soberanos ambos, inconmensurables y hermosos desde su hondura carnal de ser.1 Para ello nos zambulliremos de lleno en el mundo relacional de los sexos, de la constitutiva dimensión social del sujeto existente real. Adentrarnos en él y entenderlo es el propósito de este libro. Ahondaremos en cómo nos hacemos mujeres y hombres en relación, con otros, en una historia convivencial compartida.
Nos acercaremos al estudio de la condición sexual humana sin miedo a conocer, sin miedo a preguntarnos y a cuestionar, con mucho respeto e inmenso amor que sentimos por la vida y por ese ser humano sexuado, frágil y vulnerable, y, a la vez, fuerte y soberano. No pretendemos adentrarnos en cada sexo, sino discernir su común cualidad sexual. Más adelante, está prevista la composición de un libro sobre la mujer y otro sobre el hombre, que completarían la investigación que nos hemos propuesto.
Como marco referencial de interpretación de la realidad usaremos el paradigma no-dual, que no escinde al ser humano en cuerpo y mente o, en su caso, espíritu. Es un enfoque diferente, creemos que más rico y no reductor. Asimismo, el lenguaje que empleamos no es el habitual para los escritos científicos, es literario. No es algo accidental, pues nos ayuda a entrelazar lo cognitivo con lo emocional y así, traducir mejor nuestro universo humano.
El primer libro versa sobre los conceptos y las ideas, que influyen en la construcción sexual de la realidad. Los conceptos y las ideas nos aportan los significados que manejamos para comprender lo que nos rodea, a nosotros mismos y a los otros sexuados y sexuales con los cuales nos relacionamos. Los conceptos no sólo reflejan la realidad, sino que la crean y nos van modelando como cuerpos-palabra que somos.
En el segundo, tratamos de comprender al sujeto existente en su sexuada y sexual carnalidad —una conciencia de ser hecha carne, hecha un cuerpo-palabra que percibe, piensa, siente, vivencia, interpreta, sueña, desea y actúa en consecuencia—. Presentamos un nuevo enfoque evolutivo del desarrollo sexuado y sexual del ser humano, focalizado en el logro de diversos objetivos ónticos, característicos de cada etapa madurativa, y necesarios para proseguir la andadura hacia la adquisición de la autonomía del individuo, que se constituye en el curso continuo de su creación. Hablamos del proceso del nacimiento de uno mismo en su plenitud carnal, de llegar a ser el autor de la propia composición vital, de su narrativa o verso en la experiencia vivida.
Este tercer libro se estructura como los anteriores, en quince capítulos. En los cinco primeros, navegamos desde la alteridad y el surgimiento del otro en relación hasta el vivir en pareja en un orden social. Tratamos sobre cómo nos hacemos en relación, con otros; cómo nos constituimos en mujeres y hombres en una continuada interacción con ellos, que nos proporciona información y nos moldea en el ser. Hablamos del amor y del deseo, de la relación con el sujeto amado y la creación de dos.
Desde el capítulo seis, nos sumergimos en la dimensión social del sujeto existente; hablamos del imaginario colectivo, de la razón y el poder en la relación de los sexos, de la política sexual, del contrato social y sexual, y de su perpetuación en la sociedad, de la sexuación del sujeto existente en su socialización, de la comercialización del sexo, de la ética y la estética relacional para acabar preguntándonos hacia dónde vamos en la actualidad.
Con este libro completamos el estudio del ser humano sexuado y sexual, que nos habíamos propuesto. No pretendemos dar respuestas a todo lo que vemos, sino más bien plantear preguntas y senderos a explorar. Esperamos que sea un próspero viaje, lleno de interesantes estancias y paradas significativas en esa búsqueda apasionante de inteligibilidad de lo que somos. Es un intento de comprender, de ser conscientes de lo que, a lo mejor, ya sabemos, de transcribirlo en palabras, mutarlo en verbo vivo.
1. Como decía Antoine de Saint-Exupéry en Ciudadela, «y la verdad de mi verdad es el hombre que de ella brota».

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