En
su educación, las mujeres internalizan que lo "propio" de
su ser es estar sujetas a los hombres, mensaje que se codifica de
forma implícita, sutilmente, en sus sistemas de representación y en
sus claves interpretativas para discernir la realidad. Lo femenino se
aliena, se muta en inhallable e innombrable, excepto para
desvirtuarlo en su ser
una y mil veces. El sexo femenino se vacía en su identidad real.
sábado, 29 de septiembre de 2018
martes, 25 de septiembre de 2018
¡Ya he terminado la introducción! Así que el nuevo libro va a nacer en breve. Es una alegría y una satisfacción para mí. Son muchas horas de mi vida reflexionando y escribiendo sobre cómo nos vamos haciendo mujeres. Ha sido un apasionante viaje intelectual. Confío que también lo sea para los que lean el libro. A mí me ha gustado escribirlo. Espero que sea útil para otros y que aporte conocimiento.
domingo, 23 de septiembre de 2018
Las
claves explicativas que utilizamos los dos sexos para nombrar y ser
nombrados valoran como positivo lo que se atribuye al sexo masculino,
mientras que las cualidades atribuidas al sexo femenino son
desvalorizadas, salvo cuando sean útiles para perpetuar el orden
patriarcal. Los valores masculinos se perciben como superiores,
deseables y dignos de ser imitados. Los femeninos se condenan al
desprestigio, disimulo, represión y negación. El sentido de las
mujeres se constituye al margen de ellas. El "natural"
cometido de las mujeres es servir para perpetuar, reforzar y aumentar
el capital simbólico del varón. Se las adiestra para cumplir bien
su papel desde que nacen y comienzan a nombrar aquello que ven.
sábado, 15 de septiembre de 2018
Estoy terminando un libro nuevo sobre el sujeto existente mujer: "Haciéndose mujer". Ya me falta solo escribir la introducción. Confío y espero que este libro aporte muchas reflexiones aclaratorias sobre cómo nos hacemos mujeres en un orden social dado con su cultura correspondiente, cómo nos vamos moldeando en la sostenida comunicación con otros y en el proceso de nuestros múltiples y diversos aprendizajes; en definitiva, se trata de cómo lo social y lo cultural se torna carnal existente.
Hablo de la educación en la niñez, en la adolescencia y la juventud, también de la madurez y de la vejez. ¡Cuántas vivencias que nos van estructurando y dejan sus huellas en nosotras! Nos moldeamos en su influjo, nos transformamos constantemente.
Las
formas de clasificación se emparentan con las formas de dominación.
La objetividad se torna específicamente masculina y lo femenino se
desvirtúa al estar contenido en la categoría universal-hombre. Las
claves explicativas de la mujer le son ajenas por pertenecer a
sistemas masculinos de representación. Mujer desposeída del capital
simbólico propio.
miércoles, 5 de septiembre de 2018
Para
que el orden patriarcal se perpetúe la mujer tiene que creer en su
insuficiencia, en su inferioridad con respecto al varón. La mujer
tiene que asumir sus secundarios papeles y querer ser querida y
deseada, y no pretender desarrollarse plenamente como sujeto
existente mujer. ¡Eso sería el caos! ¿Cómo podría conservarse
entonces el orden patriarcal? Si la mujer no acepta como natural el
gobierno y el dominio masculinos se acabaría el orden asimétrico
entre los sexos. La mujer que se resiste a colaborar en su propia
subordinación es calificada como "loca", "bruja",
"marimacho", "puta"... La obediencia se fomentó
en la mujer como una de sus virtudes capitales a lo largo de los
siglos.
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