El Ser Humano Sexual 2





Contraportada:


"El sujeto existente" es el segundo libro de la trilogía “El ser humano sexual”, que pretende reflejar lo que somos en nuestra existencia. Creemos que, para entenderlo, es imprescindible tener en cuenta que somos sexuados y sexuales, en cada instante de nuestra narración biográfica, en cada mirada, en cada suspiro, en todo lo que sentimos, pensamos, vivenciamos, deseamos y hacemos; en nuestro palpitar día a día. Presentamos un nuevo enfoque evolutivo del desarrollo sexual del ser humano. 

El sujeto existente va desplegando o no sus potencialidades en el conversar vital consigo mismo y con los demás, en el interactuar con lo que le rodea; crea desde sí mismo y a sí mismo en ese existir profundamente corpóreo. El llegar a ser carnal, real y soberano, con el gobierno desde uno mismo, implica liberarse y rebelarse contra la reducción de nuestra honda humanidad, contra la ignorancia, contra el mal que padecemos al ser despojados de nuestra dignidad carnal. Eso se logra por el conocimiento de uno mismo, por el respeto, aprecio y el amor al sí-mismo existente.


Índice

Introducción

Capítulo 1. El sujeto: sujeto-objeto
Sujeto versus objeto
Los dos sujetos sexuales

Capítulo 2. Consciencia de ser versus enajenación
Conciencia de ser
El sujeto existente enajenado
El sujeto existente disociado
Vivir consciente
El sujeto existente integral

Capítulo 3. El existente corpóreo sexual
El existente corpóreo
El cuerpo sexuado y sexual

Capítulo 4. Etapas evolutivas del existente corpóreo sexual
Unas palabras de introducción
La niñez
La adolescencia
La edad adulta

Capítulo 5. El cuerpo-palabra vivencial
El sí-mismo intencional
El cuerpo-palabra perceptivo-relacional
Los significados vivenciales
La creación hecha cuerpo-palabra

Capítulo 6. El existente y el lenguaje
El sujeto carnal y las palabras
La experiencia sexual y el lenguaje
Los dos sujetos sexuales y las palabras

Capítulo 7. El cuerpo-palabra y la Erótica
La Erótica en el existente
Los deseos
Los sueños
Las fantasías
Lo que revela la erótica

Capítulo 8. El sujeto existente en el sentir
El sentir en el existente corpóreo sexual
Las sensaciones
Las emociones
Los sentimientos
El amor

Capítulo 9. El deseo de ser y el miedo a ser
Algunas consideraciones
El miedo a ser
El deseo de ser

Capítulo 10. El amor a sí mismo
El egoísmo versus el amor a sí mismo
El respeto hacia uno mismo
La autoestima
El amor al sí-mismo
El orgullo de ser

Capítulo 11. La libertad en el sujeto existente
El cuerpo-palabra y la libertad
Amor y miedo a la libertad
Los sexos y la libertad

Capítulo 12. Libertad y aventura en lo cotidiano
La libertad día a día
La aventura en lo cotidiano
La libertad y la aventura en el sexo

Capítulo 13. El arte de ser
La autoaceptación y el entendimiento
La sensibilidad en el ser
El arte de ser
Algunos recursos y consideraciones en el arte de ser
La realización del sí-mismo carnal

Capítulo 14. El sentido del humor, la alegría y la felicidad en el ser
El sentido del humor en el ser
La alegría en el ser
La felicidad en el ser

Capítulo 15. La caricia
El tacto y la caricia
El surgimiento carnal del otro en la caricia

Bibliografía

Introducción

Para este libro, sigue siendo válida la introducción que compuse para el primero de la trilogía. Por tanto, la reproduciré en parte. No deja de ser una constatación de que los tres libros forman un proyecto, el cual pretende acercarse a la comprensión del ser humano sexuado y sexual, aunque cada uno de ellos tiene su identidad propia y puede ser leído por separado.
Se ha escrito mucho sobre el ser humano y su conocimiento, pero, casi siempre, olvidando su condición sexuada y sexual, su estar profundamente corpóreo en el mundo. Cuando se habla del ser humano, se suele vislumbrar a un hombre, un varón, que paradójicamente no tiene sexo, pues no es concreto, no es real. Parece un espectro huidizo que mora en el reino abstracto de las entelequias, espantado por su humanidad carnal. ¿Y la mujer? Durante mucho tiempo fue su fantasmal complemento, a veces maldito, otras veces exaltado y, en el fondo, ignorado, incierto, un tanto difuminado e indefinido como sujeto. Queramos o no, los hombres y las mujeres coprotagonizamos una historia compartida, navegamos en la misma barca por nuestro tiempo.
Nacemos y nos hacemos mujeres y hombres en un mundo, en un contexto sociocultural determinado, que nos configura como sujetos sexuales que somos. Somos totalidades orgánicas socializadas y culturalizadas, partes de otras mayores. Cuanto más conscientes seamos de nuestra honda condición sexual, cuanto más nos valoremos y nos comprendamos desde la raíz de nuestra carnalidad, más libres seremos, más fuertes y seguros caminaremos en la hazaña vital, bien erguidos y con la mirada lúcida, orgullosos de ser, de ser mujeres o de ser hombres.
Creemos que es imprescindible para entender al ser humano —a nosotros mismos— tener en cuenta que es sexuado y sexual, en cada instante de su narración biográfica, en cada mirada, en cada suspiro, en todo lo que siente, piensa, vivencia, desea y hace; en su palpitar vital día a día. La ciencia que estudia los dos sexos es la Sexología, aunque a menudo se vea reducida a un relato de habilidades en el hacer excitatorio, a la descripción de orgasmos y peculiaridades varias, a la higiene y salubridad que influyen en la salud comunitaria. A pesar de ser médico, ambiciono en este escrito acercarme al ser humano desde la Sexología, tal como la concibo —una disciplina seria del saber humano que estudia al hombre y a la mujer en sí y en interacción conjunta.
Este libro nace de la rebelión profunda contra la reducción y el apocamiento opresivo del ser humano. Es el segundo de un conjunto de tres que pretende reflejar su condición sexual, abordar con respeto el misterio infinito de los dos sexos, soberanos ambos, inconmensurables y hermosos desde su hondura carnal de ser.1 Para ello nos zambulliremos de lleno en el mundo de la viva carnalidad del sujeto existente real. Adentrarnos en él y entenderlo es el propósito de este libro.
En el primero, tratamos los conceptos y las ideas, que influyen en la construcción sexual de la realidad. Los conceptos y las ideas nos aportan los significados que manejamos para comprender lo que nos rodea, a nosotros mismos y a los otros sexuados y sexuales con los cuales nos relacionamos. Los conceptos no sólo reflejan la realidad, sino que la crean y nos van modelando como cuerpos-palabra que somos. En el tercer libro de esta trilogía, nos sumergiremos en la cualidad relacional del sujeto existente, en su convivencia con otros, íntima y colectiva, en definitiva, en su socialización y configuración junto a los demás. Este diseño para estudiar y procurar entender al ser humano sexual no es algo fortuito, pues proviene del intento de llegar a la inteligibilidad del sujeto existente en su experiencia vital, que siempre es racional, desde la corporalidad viva que piensa y siente, desea y se expresa verbalmente o no, y siempre es con otros, junto a los cuales se socializa.
Nos acercaremos al estudio de la condición sexual humana sin miedo a conocer, sin miedo a preguntarnos y a cuestionar, con mucho respeto e inmenso amor que sentimos por la vida y por ese ser humano sexuado, frágil y vulnerable, y, a la vez, fuerte y soberano. No pretendemos adentrarnos en cada sexo, sino discernir su común cualidad sexual. Más adelante, está prevista la composición de un libro sobre la mujer y otro sobre el hombre, que completarían la investigación que nos hemos propuesto.
Como marco referencial de interpretación de la realidad usaremos el paradigma no-dual, que no escinde al ser humano en cuerpo y mente o, en su caso, espíritu. Es un enfoque diferente, creemos que más rico y no reductor. Asimismo, el lenguaje que empleamos no es el habitual para los escritos científicos, es literario. No es algo accidental, pues nos ayuda a entrelazar lo cognitivo con lo emocional y así, traducir mejor nuestro universo humano.
Este libro se estructura, como el anterior, en quince capítulos. En todos ellos se hilvana el modelo de Efigenio Amezúa para analizar el hecho sexual humano, que incluye la sexuación, la sexualidad, la erótica y la amatoria, pero se lo resitúa en el paradigma no-dual, que contempla al sujeto como una viva unidad existente y, por ende, carnal.
Los ocho primeros capítulos se centran en el estudio del sujeto existente en su sexuada y sexual carnalidad. Comenzamos por situar al sujeto existente como tal, concreto y real, mujer u hombre. Profundizamos en lo que somos —una conciencia de ser hecha carne sexuada y sexual—. Hablamos de la enajenación del sujeto y de su abstractiva disociación. Nos detenemos en nuestra condición existente corpórea, en el cuerpo sexuado y sexual, y, en el capítulo cuatro, presentamos un nuevo enfoque evolutivo del desarrollo sexuado y sexual del ser humano, focalizado en el logro de diversos objetivos ónticos, característicos de cada etapa madurativa y necesarios para proseguir la andadura hacia la adquisición de la autonomía como sujeto existente. De esta forma, el desarrollo del individuo acontece en un integral marco carnal, cuyo objetivo es el de completar su desarrollo, su propia narración vital encaminada hacia la autorrealización. A continuación, ahondamos en la condición sexual del sujeto, en sus vivencias como cuerpo-palabra intencional en el ser, en su sostenida y constante creación. Ésta se matiza en el lenguaje. Las palabras se vuelven carnales, se mutan en cuerpo sexuado y sexual. Pero no sólo nos expresamos gracias a los vocablos, también lo hacemos en el gesto y en los deseos, en los sueños y en las fantasías que componen nuestra erótica. De ello hablamos, procurando comprender lo que revela la erótica. El capítulo ocho trata del sujeto existente en el sentir, de las sensaciones, las emociones, los sentimientos y del amor, pues somos en el sentir.
Los restantes siete capítulos se conciben en torno a la autorrealización del sujeto existente. Partimos del deseo de ser y del miedo a ser, que se entrelazan en la carnalidad viviente de cada cual. Hablamos del amor a sí mismo y del orgullo de ser, de la libertad en el ser carnal real, mujer u hombre. Esta libertad se realiza día a día y se hermana con la aventura en lo cotidiano. El llegar a ser supone la autoaceptación y el entendimiento, sensibilidad, valor y compromiso con este objetivo —todo un arte de ser—. Es el proceso del nacimiento de uno mismo en su plenitud carnal, tenga la edad que tenga y sea del sexo que sea. El sujeto existente que llega a nacer en su plenitud carnal se realiza en su viva narración, se encuentra a gusto en su concreta piel, se alegra de vivir, es feliz a pesar de los pesares, pues experimenta el sereno placer de ser uno mismo real, capitán de su vulnerable navío. El capítulo final se detiene en la caricia y en el surgimiento carnal del otro en ella, y sirve de puente entre este libro y el próximo, que versa sobre el sujeto existente en relación, con otros.
No pretendemos dar respuestas a todo lo que vemos, sino más bien plantear preguntas y senderos a explorar. Esperamos que sea un próspero viaje, lleno de interesantes estancias y paradas significativas en esa búsqueda apasionante de inteligibilidad de lo que somos. Es un intento de comprender, de ser conscientes de lo que, a lo mejor, ya sabemos, de transcribirlo en palabras, mutarlo en verbo vivo.
1. Como decía Antoine de Saint-Exupéry en Ciudadela, «y la verdad de mi verdad es el hombre que de ella brota».

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