lunes, 18 de noviembre de 2019

El miedo ata, también las mentiras que nos han contado desde pequeñas y que acatamos para ser “buenas chicas”, tengamos la edad que tengamos. La aprendida timidez en nuestro proceso de socialización tampoco ayuda para oponernos a lo dado y no consentir en el olvido de sí.

domingo, 3 de noviembre de 2019

La mujer actual se debate en una doble polaridad, la privada y la pública, o, mejor dicho, la familiar y la profesional. Suele darle más importancia a su familia y acopla a ella, con mayor o menor éxito, la profesional. Si tiene suerte de contar con la colaboración de otros que le ayuden, esta tarea resulta menos costosa y agotadora. Si no es así, su vida se torna un proyecto difícilmente realizable.

sábado, 26 de octubre de 2019

En las sociedades patriarcales, faltan los significados para comprender la sexualidad femenina de manera específica. Así, el campo de inteligibilidad se reduce ocultando verdades sin nombre, que, aunque invisibles o no nombradas, existen y causan sus efectos. Uno puede ignorar ciertas cosas, pero no por eso desaparecen.

sábado, 19 de octubre de 2019

El modelo de sexualidad femenina reconocido como normal en nuestras sociedades patriarcales es el que responde al modelo de la sexualidad masculina, es su complementario, y da la primacía al placer masculino, a sus necesidades y deseos. Para asegurar que las cosas vayan por los cauces establecidos se erige a la mujer complementaria sobre un seductor pedestal, se la admira y se la alaba pues cumple bien su papel.

miércoles, 16 de octubre de 2019

La gestión de la sexualidad femenina y de la reproducción es clave para la sujeción de la mujer en una sociedad patriarcal y su represión como individuo carnal real: un sujeto existente sexual de pleno derecho a la disposición de sí.

viernes, 4 de octubre de 2019

Las mujeres, en nuestro proceso de socialización, aprendemos desde niñas a relacionar nuestra condición sexual con la vergüenza, no con la dignidad ni con el orgullo de ser mujer. La impureza y el pecado, atribuidos a lo sexual, son más acentuados en relación con el ser mujer.

viernes, 6 de septiembre de 2019

Los humanos somos seres vivos que nos habituamos a nuestras condiciones de vida, e incluso llegamos a sentirnos “seguros” en la precariedad existencial, si es la que conocemos. Sin embargo, se puede conseguir transformar nuestra realidad partiendo de una transformación personal, del cambio en nosotras mismas existentes. ¿Qué pasaría si las mujeres no consintiéramos la insolidaridad con nosotras en la existencia cotidiana, ni las muestras de falta de respeto por parte de otros?

domingo, 28 de julio de 2019

El sufrimiento, en contra de lo que se nos ha enseñado, no tiene que acompañar necesariamente al amor, tampoco te ennoblece; no es una virtud. A menudo es la consecuencia de la inconsciencia en el ser y la ignorancia del propio valor como cuerpo-palabra real —un canto de libertad y de creación constante.

sábado, 20 de julio de 2019

La escalofriante tendencia de las mujeres a la abolición de sí se culmina en su notoria sobrevalorización del amor romántico. Todo se justifica por el amor y el deseo de ser amada. La inconsciencia y la apasionada desposesión de sí misma casan bien con la aceptada verdad de que el amor es ciego.

sábado, 13 de julio de 2019

El miedo a envejecer continúa debilitando a la mujer en su ser mujer; tiene que esforzarse para ocultar que ya no es joven. Sin embargo, el derecho a envejecer de un modo natural, sin perder por ello ni valor ni dignidad en el ser mujer es un derecho que se vincula con la autonomía de un sujeto existente real, sea del sexo que sea.

viernes, 21 de junio de 2019

En nuestras sociedades de consumo el tener sustituye al ser, cuando es un imposible. Es una mentira que esclaviza a todos aquellos que se la creen, cegándoles por necesidades creadas, que no son tales, confundiéndoles en sus objetivos a conseguir. La verdadera felicidad radica en el ser, no en el tener. ¿Cabe alguna duda?

miércoles, 5 de junio de 2019

¿El culto de la belleza femenina es un instrumento eficaz de política sexual para mantener a las mujeres entretenidas y concentradas en conseguir ser un objeto a admirar, desear y utilizar, para seguir siendo el segundo sexo que acepta resignado ser dominado por el primero?
“Para ser bella hay que sufrir.” Y nos lo creemos... ¿Por qué no nos dirán que para ser bella hay que saber lo que quieres, mirar de frente y sentirte satisfecha en tu viva piel?



jueves, 16 de mayo de 2019

El miedo en la mujer se fomenta y se sustenta social y culturalmente porque favorece la perpetuación del orden establecido entre los sexos, le interesa al grupo dominante para seguir siéndolo. La victimización de la mujer contribuye a mantener al sexo femenino bajo el control masculino, y, en esto, consciente o inconscientemente, colaboramos también las mujeres. Sentirnos víctimas es una trampa para las mujeres y no deberíamos caer en ella; nos incapacita para ser. ¿Qué pasaría si dejáramos de colaborar en nuestra sostenida reducción como sujetos existentes?

sábado, 11 de mayo de 2019

En las sociedades occidentales, las mujeres transitamos en una constante contradicción social: la de la supuesta igualdad entre los sexos y la desigualdad real. ¿Hasta cuando?

miércoles, 1 de mayo de 2019

Incluso las mujeres emancipadas tienen que renunciar a su propio ser, internalizando los valores masculinos, imitando las cualidades y metas masculinas, aceptando que ellas son imperfectas, intrusas en el mundo de otros. Muchas mujeres que triunfan en un mundo de hombres tienen la sensación de estar quedándose con los trofeos de otros, de sustraerles algo que no les corresponde a ellas.

lunes, 22 de abril de 2019

Hoy, el malestar femenino persiste a pesar de que las mujeres, supuestamente, somos libres. Seguimos carentes de recibir la consideración y el respeto por ser mujeres.

sábado, 13 de abril de 2019

Las mujeres tendemos a comprender y a perdonar hasta lo que nunca deberíamos perdonar, porque es imperdonable. No se puede consentir el menosprecio, la denigración o la violencia. La injusticia no es divertida, nunca lo es.

viernes, 29 de marzo de 2019

Poseer derechos no es equivalente a hacerlos realidad en el día a día. Las mujeres estamos educadas para saber renunciar, incluso a nosotras mismas.

viernes, 22 de marzo de 2019

Enajenación en el ser mujer. Ignorancia de lo que somos. Sensación de carencia en el ser. Impotencia. Culpa por ser defectuosa e incompetente o por ser demasiado competente. Culpa por ser o por no llegar a ser. Hagamos lo que hagamos las mujeres somos culpables ante nosotras mismas y ante la sociedad. ¡Es absurdo! ¡Ya está bien de tanta trampa torturadora, de tanta tontería que nos hace daño existencial! ¡No más culpas que aprisionan! ¡Fuera las cadenas mentales!

domingo, 17 de marzo de 2019

Nuestra mala educación para vivir la propia narración existente es una prisión mental, que nos constriñe más que cualquier otra externa y real. Se nos enseña a temer y a sentirnos culpables si nos alejamos de las normas establecidas, de los estereotipos internalizados en nuestro proceso de socialización, los cuales nos dictan cómo debemos ser las mujeres, ignorando con frecuencia cómo somos. No es de extrañar, pues los estereotipos son composiciones que nacen en un orden de cosas determinado, contribuyendo a su perpetuación; no son subversivos, son conservadores de dicho orden.

viernes, 8 de marzo de 2019

¡Feliz 8 de marzo! ¡Que se convierta en una verdadera fiesta de alegría que celebre lo femenino! Quedan todavía muchas cosas por lograr y por transformar. Un gran abrazo a todas y a todos.

domingo, 3 de marzo de 2019

Creer en nosotras. Implicarnos en nuestra profunda revalorización como sexo. Implicarnos en nuestra transformación. Crear siendo autoras y tomarnos en serio. Nuestra propia narración existente desde el compromiso con una misma y la responsabilidad en el ser, de llegar a ser, trascendiendo el miedo a conseguirlo: el peor miedo de todos los miedos.

sábado, 23 de febrero de 2019

Vivir a la sombra de otros. Sentir que nuestra vida no nos pertenece. Vivir como si estuviéramos viviendo. ¡No! Tu espacio-tiempo: tu vida. ¿Qué quieres hacer?

lunes, 11 de febrero de 2019

Si una mujer no cree en sí misma, ¿en quién puede creer sin perder su autonomía en el ser?

sábado, 2 de febrero de 2019

El prejuicio de la supuesta inferioridad del sexo femenino pesa como una losa en nuestro caminar día a día, dificulta nuestro desarrollo, nos vacía en el ser mujer. Se hilvana de forma explícita e implícita en los sistemas de representación de los sexos. Si las mujeres recurrimos a esos sistemas de representación, solo nos resta negar lo que somos, por no disponer de palabras que lo expresen rescatándolo de lo inconsciente indeterminado, mudo y sin nombre. Así, las mujeres aceptamos llevar la equivocación en nosotras mismas, que somos fallidas e inadecuadas en nuestro ser sexuado y sexual. Es el malestar que no tiene nombre. Habitamos un espacio de exclusión simbólica, interna al orden establecido, es decir, que forma parte de ese orden y lo mantiene. En dicho orden, las mujeres carecemos de un discurso propio, salvo para la queja y la protesta ineficaz, que corroboran y fortalecen todavía más lo establecido.

sábado, 12 de enero de 2019

La realidad hallada por los sexos es una realidad inventada en un campo de significaciones que nos enmarca en un mundo significante, el cual nos precede e incluye. De nosotras depende aceptar sin más sus límites, que nos ahogan, o cuestionarlo, tratando de comprender y no participar en la construcción de una realidad que margina y excluye a las mujeres como sujetos sexuales de pleno derecho a ser. ¡Ya es hora de que dejemos de creer las perniciosas tonterías que se han dicho de nosotras, para que no se hagan realidad! Al dejar de creer en la "verdad" de una creencia, esta se vuelve inadecuada y obsoleta, se desincrusta de la existente carne sexuada que somos.

viernes, 4 de enero de 2019

El hábito existencial se incrusta en la carne sexual sintiente y pensante que somos. Las vivencias nos moldean en nuestro ser. El hábito en el ser mujer en una sociedad dada se forma paulatinamente y condiciona nuestro cuerpo-palabra relacional, de manera sutil se hace carne existente. La inferioridad sentida y vivida en un orden social injusto cosifica a las mujeres sin que seamos conscientes de lo que sucede, nos hace agachar la cabeza y bajar la mirada.