Los
humanos somos seres vivos que nos habituamos a nuestras condiciones
de vida, e incluso llegamos a sentirnos “seguros” en la
precariedad existencial, si es la que conocemos. Sin embargo, se
puede conseguir transformar nuestra realidad partiendo de una
transformación personal, del cambio en nosotras mismas existentes.
¿Qué pasaría si las mujeres no consintiéramos la insolidaridad
con nosotras en la existencia cotidiana, ni las muestras de falta de
respeto por parte de otros?