miércoles, 5 de septiembre de 2018

Para que el orden patriarcal se perpetúe la mujer tiene que creer en su insuficiencia, en su inferioridad con respecto al varón. La mujer tiene que asumir sus secundarios papeles y querer ser querida y deseada, y no pretender desarrollarse plenamente como sujeto existente mujer. ¡Eso sería el caos! ¿Cómo podría conservarse entonces el orden patriarcal? Si la mujer no acepta como natural el gobierno y el dominio masculinos se acabaría el orden asimétrico entre los sexos. La mujer que se resiste a colaborar en su propia subordinación es calificada como "loca", "bruja", "marimacho", "puta"... La obediencia se fomentó en la mujer como una de sus virtudes capitales a lo largo de los siglos.

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