domingo, 23 de septiembre de 2018

Las claves explicativas que utilizamos los dos sexos para nombrar y ser nombrados valoran como positivo lo que se atribuye al sexo masculino, mientras que las cualidades atribuidas al sexo femenino son desvalorizadas, salvo cuando sean útiles para perpetuar el orden patriarcal. Los valores masculinos se perciben como superiores, deseables y dignos de ser imitados. Los femeninos se condenan al desprestigio, disimulo, represión y negación. El sentido de las mujeres se constituye al margen de ellas. El "natural" cometido de las mujeres es servir para perpetuar, reforzar y aumentar el capital simbólico del varón. Se las adiestra para cumplir bien su papel desde que nacen y comienzan a nombrar aquello que ven.

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